
Fuiste un sueño, un resplandor de amor en la mañana de verano,
caminabas en mi vereda dejando sueños rotos de una
noche triste sumergida en penas de río y mentiras dulces.
No supe hablarte y mis palabras mudas no pudieron tocar
la melodía que hiciera bailar a tu corazón, distraída por amores nuevos
, y así ahogarme en mi silencio.
El travieso viento comparte aquella esperanza, lejana, de
versos ajenos que acompañan emociones propias,
frágiles y perdidas en los últimos días del mes de Mayo.
Otoño se hace presente y danzan las hojas en tu
mirada celeste, quemando los vestigios,
transformando los vientos en
tempestades de pena.
caminabas en mi vereda dejando sueños rotos de una
noche triste sumergida en penas de río y mentiras dulces.
No supe hablarte y mis palabras mudas no pudieron tocar
la melodía que hiciera bailar a tu corazón, distraída por amores nuevos
, y así ahogarme en mi silencio.
El travieso viento comparte aquella esperanza, lejana, de
versos ajenos que acompañan emociones propias,
frágiles y perdidas en los últimos días del mes de Mayo.
Otoño se hace presente y danzan las hojas en tu
mirada celeste, quemando los vestigios,
transformando los vientos en
tempestades de pena.
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